Mejorar la atención de los prematuros en los hospitales españoles es ineludible y urgente. La Fundación NeNe, integrada por especialistas en Neurología Neonatal y representantes de las familias, urge a las administraciones públicas y a los gestores sanitarios a abordar una revisión integral de la atención a la prematuridad desde todos los ángulos, con motivo del Día Mundial de la prematuridad

En España, casi el 10% de los recién nacidos lo hacen de forma prematura. A pesar del avance espectacular en las últimas décadas en el tratamiento y los cuidados de estos niños, es necesario mejorar y homogeneizar la asistencia de los prematuros y sus familias en nuestras Unidades Neonatales.

Para impulsar este cambio necesario y urgente, la Fundación NeNe urge a las administraciones públicas, los gestores sanitarios, sociedades científicas y representantes de las profesiones sanitarias a abordar una revisión integral de la atención a la Prematuridad en España. La Fundación no se queda ahí, sino que para ello, propone una estrategia que recorre todo el espectro de los cuidados al bebé prematuro y su entorno desde el momento en que se detecta el embarazo de riesgo o se produce el parto prematuro. Estas acciones se resumen en 12 campos de actuación imprescindibles y están orientadas a ofrecer una asistencia de calidad en las unidades neonatales.

Estas doce ideas a modo de puzzle, encajan en la pieza central que es mejorar la atención y el bienestar del recién nacido prematuro y su familia.

Así, en el campo clínico, la Fundación NeNe subraya la necesidad de establecer protocolos para evitar los partos prematuros, optimizar la atención de los bebés en los primeros instantes de vida con una estabilización- reanimación realización por profesionales expertos, o para la aplicación de los cuidados paliativos perinatales, en caso de ser necesario.

Otro punto clave de esta estrategia debe pasar por la especialización de los profesionales que atienden a estos vulnerables pacientes: urge la formación de los profesionales de la Medicina y la Enfermería en el campo de la Neonatología y el Neurodesarrollo, en el desarrollo cerebral y pulmonar de los neonatos, capaces de proporcionar cuidados de excelencia ajustados a un paciente de alta complejidad. Una formación especializada que debe incluir a los profesionales hospitalarios y a los que trabajan en los centros de atención temprana. La atención al prematuro requiere de un equipo multidisciplinar, que incluya no sólo profesionales de la Neonatología, sino también profesionales de la Psicología, Fisioterapia, Logopedia y Trabajo Social que intervengan desde el ingreso del bebé

En el centro de la estrategia, siempre está el bebé y la familia como binomio inseparable y hay medidas urgentes que tomar: adaptar la arquitectura de los hospitales y unidades neonatales para asegurar unidades de “puertas abiertas” donde las madres y padres puedan tener acceso libre para permanecer y participar plenamente en el cuidado de sus hijos. Y poder favorecer intervenciones como el contacto “piel con piel” con el recién nacido y la lactancia materna (directa de su madre o leche donada), precisa de unas condiciones espaciales que faciliten la privacidad e intimidad de las familias y la seguridad del paciente. Las familias deben ser las protagonistas en el cuidado de su bebé y sentirse acompañadas y respaldadas en todo momento. Un soporte entendido con visión de proceso, que incluye todas sus fases, desde la hospitalaria al alta domiciliaria o regreso a casa.

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